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Mosaico helenístico, Pérgamo



Una historia de Pérgamo: más allá del reinado helenístico

En esta monografía, Richard Evans describe la historia de la ciudad de Pérgamo (Pérgamo) en el oeste de Asia Menor, una vez la capital de los reyes de Attalid. Los Attalids fueron inicialmente dinastías menores de un rincón oscuro, casi tribal del mundo griego y su fundador, Filetero, fue probablemente un eunuco, que se convirtió en vasallo del Imperio seléucida al final de las complicadas guerras de los Diadochi a principios de los 3 años. siglo rd antes de Cristo. La monografía de Evans actualiza trabajos anteriores como El Reino de Attalid: una historia constitucional por R.E. Allen (Clarendon Press, 1983).

Un tema central del libro de Evans es cómo los Attalids lograron transformar su origen menos auspicioso en una exhibición magnífica de la realeza helenística. Aumentando su independencia durante las guerras civiles en el Imperio seléucida, los Attalids fueron aclamados como salvadores de los griegos (del terror de las tribus gálatas) y mecenas de la cultura helenística. Pérgamo se hizo famoso por su biblioteca, solo superada por la de Alejandría, y por su impresionante arquitectura de la época real, como se muestra en el Museo de Pérgamo en Berlín.

El rey Eumenes II se puso del lado de Roma contra la invasión seléucida de Grecia en la década de 190 a. C., y fue recompensado con vastos territorios en Asia Menor después de la decisiva victoria de Roma en Magnesia. Pero como vasallos romanos, los últimos Attalids hicieron mucho para debilitar aún más el Imperio seléucida y otros estados helenísticos, y por eso fueron en parte responsables de la subyugación gradual de los griegos a Roma. Pérgamo no siempre fue un aliado leal. Evans analiza los tortuosos contactos diplomáticos con los últimos reyes macedonios, enemigos de Roma. Esto disminuyó la confianza romana en la dinastía, pero a la larga eso habría sucedido de todos modos: el Senado generalmente desconfiaba de los reyes y finalmente se deshizo de todos sus gobernantes vasallos helenísticos. En 133 a. C., el rey Atalo III legó Pérgamo a Roma y, después de que una serie de rebeliones fueron aplastadas, Asia Menor occidental se convirtió en una provincia romana.

Aunque esta provincia (Asia) sufrió fuertes impuestos romanos y los estallidos antirromanos fueron a veces brutalmente sofocados (por ejemplo, durante las guerras mitrádicas del siglo I a. C.), Pérgamo conservó cierta prosperidad. Durante todo el período romano, la ciudad siguió siendo un importante centro cultural, que albergó a médicos destacados como Galeno y a varios filósofos tan tardíos como los neoplatónicos de la antigüedad tardía. El relato de la historia posterior de Pérgamo termina con una descripción general de la administración romana y las actividades de los emperadores en Asia Menor, hasta finales del siglo IV d. C. Finalmente, Evans describe la geografía y la arquitectura de la ciudad, los personajes y las imágenes de los gobernantes y algunos ciudadanos prominentes.

Como se desprende de esta sinopsis, Una historia de Pérgamo abarca casi toda la Antigüedad clásica. (El primer capítulo incluye la historia más antigua de Pérgamo, que se remonta a la época homérica y al mítico, aunque algo aburrido, fundador de la ciudad, Pérgamo, nieto de Aquiles. La historia "real" comienza con la visita de Jenofonte a la región c. 400 a. C., según se relata. en el Anábasis.) Un tramo de historia tan largo requiere varias competencias, algunas bastante especializadas. Evans utiliza estudios de literatura (clásica y moderna), así como evidencia epigráfica, arqueológica y numismática para construir sus tesis.

Como Evans es un experto en historia romana, no es de extrañar que los capítulos que tratan de los asuntos romanos estén bien investigados, entretejiendo a la perfección minucias como el estado y las fechas de los enviados romanos en una historia más amplia sobre las políticas generales de la toma de poder romana. de Asia Menor, que fue un proceso largo y complicado. La mayoría de los otros temas, incluida la arquitectura y los templos de la ciudad, la realeza helenística y los cultos gobernantes de los emperadores romanos en Asia Menor, también están bien tratados.

La única sección problemática es el análisis de Evans de las primeras relaciones de Pérgamo con los estados helenísticos (en el capítulo 1), que se centra demasiado en la relación directa seléucida-pérgamo. En el siglo III a. C., Asia Menor era un complicado mosaico con varias ciudades y regiones más pequeñas y semiindependientes. Los seléucidas eran el poder más fuerte, pero los ptolomeos, con su supremacía naval, tenían bases a lo largo de la costa. Hubo varios conflictos cuyas cronologías no están bien establecidas. Por ejemplo, Estrabón, Geografía 13.4.1-2 relata brevemente cómo Eumenes I derrotó al rey seléucida Antíoco I en la batalla. Evans descarta esto como una combinación con alguna batalla posterior (págs. Vasallo seléucida. Sin embargo, los seléucidas solo reunieron ejércitos tan masivos en tiempos de extrema emergencia, y Estrabón pudo haber omitido que Eumenes luchó al frente de una coalición, tal vez incluyendo a los Ptolomeos. Otros gobernantes de la región, como los reyes bitinios, lucharon con éxito contra los ejércitos seléucidas. Dado este trasfondo, la batalla contra Antíoco I no parece necesariamente irreal.

El relato de Evans sobre la crisis en el Imperio seléucida después del 246 a. C., cuando Antíoco II probablemente fue envenenado por su reina mayor Laodice, 1 también puede haberse beneficiado de un análisis más amplio del equilibrio de poder. La reina más joven de Antíoco era una princesa ptolemaica, y cuando fue asesinada, su hermano Ptolomeo III invadió el Imperio seléucida, casi destruyéndolo, y conquistó ciudades clave en Asia Menor (que Evans no menciona, p. 20). El nuevo rey, Seleuco II, también perdió Asia Menor ante su hermano rebelde, Antiochus Hierax, pero Hierax y sus aliados de Galacia fueron a su vez derrotados por Atalo I.

Este capítulo puede sufrir un problema estructural: la ruta de Pérgamo hacia la independencia del Imperio seléucida es difícil de entender sin entrar primero en más detalles sobre la naturaleza y el alcance de la hegemonía seléucida en Asia Menor en general, especialmente porque las fuentes escritas son bastante incompletas. que señala Evans. Un enfoque más profundo podría haber sido estudiar el declive de las monedas seléucidas en Asia Menor, basado en el nuevo trabajo estándar. Monedas seléucidas, 2 que podría haberse comparado con la producción de las primeras monedas de Attalid u otras monedas cívicas en las cercanías de Pérgamo. Eso puede haber dado una comprensión más profunda de los recursos del reino y sus enemigos como Hierax.

Pero estas son las prioridades del autor. Esto es una monografía, no una enciclopedia. La mayoría de los lectores probablemente esté más interesada en el período romano y la historia cultural helenística en general, y Una historia de Pérgamo se recomienda como un trabajo informativo y bien redactado.

Los apéndices incluyen cronologías y listas de funcionarios romanos, fotografías en blanco y negro, notas completas, referencias e índice.

Tabla de contenido

1: Un principio y un final.
2: El aliado de Roma.
3: Viejos y nuevos horizontes.
4: Cultos gobernantes y médicos.
5: El viaje a Oriente y un mundo nuevo.
6: Imágenes de una ciudad.
Apéndices.

1. Evan rechaza esto (p.170, n. 51), alegando que Antíoco II tenía sesenta y tantos años y murió de vejez. Pero solo tenía unos 40 años, probablemente nació en el 280 a. C. de Antiochus I y Stratonice, hija de Demetrius Poliorcetes.

2. Monedas seléucidas pt I, Arthur Houghton y Catherine Lorber, Nueva York: ANS / CNG, 2002. Las referencias a Antiochus Hierax, la pérdida de ciudades seléucidas en Asia Menor, etc. bajo Seleuco II se basan en esta enciclopedia.


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La era helenística

El imperio de Alejandro era frágil y no estaba destinado a sobrevivir por mucho tiempo. Después de la muerte de Alejandro en 323 a. C., sus generales (conocidos como Diadochoi) se dividieron entre ellos las tierras conquistadas. Pronto, esos fragmentos del imperio alejandrino se habían convertido en tres poderosas dinastías: los seléucidas de Siria y Persia, los Ptolomeos de Egipto y los antigónidos de Grecia y Macedonia.

Aunque estas dinastías no estaban unidas políticamente & # x2013 desde la muerte de Alejandro & # x2019, ya no formaban parte de ningún imperio griego o macedonio & # x2013, tenían mucho en común. Son estos puntos en común, lo esencial & # x201CGreek-ness & # x201D de las distintas partes del mundo alejandrino & # x2013 a los que se refieren los historiadores cuando hablan de la Edad Helenística.

Los estados helenísticos fueron gobernados absolutamente por reyes. (Por el contrario, las ciudades-estado griegas clásicas, o polei, habían sido gobernadas democráticamente por sus ciudadanos.) Estos reyes tenían una visión cosmopolita del mundo y estaban particularmente interesados ​​en acumular tantas riquezas como pudieran. Como resultado, trabajaron duro para cultivar relaciones comerciales en todo el mundo helenístico. Importaron marfil, oro, ébano, perlas, algodón, especias y azúcar (para medicinas) de la India, pieles y hierro del Lejano Oriente, vino de Siria y papiro de Quíos, lino y vidrio de Alejandría, aceite de oliva de Atenas, dátiles y ciruelas pasas de Babilonia y Plata de Damasco de España, cobre de Chipre y estaño de lugares tan al norte como Cornualles y Bretaña.

También exhibieron su riqueza para que todos la vieran, construyeron elaborados palacios y encargaron arte, esculturas y joyas extravagantes. Hicieron enormes donaciones a museos y zoológicos y patrocinaron bibliotecas (las famosas
bibliotecas de Alejandría y Pérgamo, por ejemplo) y universidades. La universidad de Alejandría fue el hogar de los matemáticos Euclides, Apolonio y Arquímedes, junto con los inventores Ktesibios (el reloj de agua) y Heron (el modelo de máquina de vapor).


Pérgamo y los reinos helenísticos del mundo antiguo

El período helenístico, los casi tres siglos transcurridos entre la muerte de Alejandro Magno, en el 323 a. C., y el suicidio de la reina egipcia Cleopatra VII (la famosa "Cleopatra"), en el 30 a. C., es una de las épocas más complejas y emocionantes de la antigüedad. Arte griego. La extensión geográfica sin precedentes de las conquistas de Alejandro cambió para siempre la faz del mundo antiguo, forjando diversas conexiones culturales y exponiendo a los artistas griegos a una gran cantidad de nuevas influencias y estilos artísticos. Este volumen bellamente ilustrado examina la rica diversidad de formas de arte que surgieron gracias al patrocinio de las cortes reales de los reinos helenísticos, poniendo especial énfasis en Pérgamo, capital de la dinastía Attalid, que gobernó gran parte de Asia Menor. Con su larga historia de excavaciones dirigidas por alemanes, Pérgamo ofrece un magnífico paradigma de una capital helenística, dotada de importantes instituciones cívicas (una gran biblioteca, teatro, gimnasio, templos y centro de curación) que reconocemos hoy como características centrales de la ciudad moderna. vida.

Los triunfos militares de Alejandro y sus sucesores llevaron a la expansión de la cultura griega desde el corazón tradicional griego hasta el valle del río Indo en el este y tan al oeste como el Estrecho de Gibraltar. Estos reinos helenísticos recién establecidos concentraron la riqueza y el poder, lo que resultó en una explosión de creatividad sin igual en todas las artes, desde la arquitectura y la escultura hasta el grabado de sellos y la producción de vidrio. Pérgamo y los reinos helenísticos del mundo antiguo reúne las ideas de un equipo de académicos de renombre internacional, que revelan cómo el arte de la Grecia clásica se transformó durante este período, fusionándose con tradiciones culturales predominantemente orientales para producir nuevos estándares y convenciones en el gusto y estilo.


Período helenístico

El Reino de Pérgamo, mostrado en su mayor extensión en 188 a. C.

Lisímaco, rey de Tracia, tomó el territorio en 301 a. C. Aún así, poco después de que su oficial Filetero expandiera la ciudad, el reino de Tracia colapsó en 281 a. C. y Filetero se convirtió en un gobernante autónomo, estableciendo la dinastía Attalid. Su familia dirigió Pérgamo desde 281 hasta 133 a. C. La región de Philetaerus se limitaba al área que abarcaba la ciudad misma, pero Eumenes I podía expandirlos enormemente. Después de la batalla de Sardis en 261 a. C. contra Antíoco I, Eumenes aseguró la región hasta la costa y de alguna manera hacia adentro. Así, la ciudad se convirtió en el centro de un rango territorial, pero Eumenes no tomó el título real. En 238, su sucesor Atalo I derrotó a los gálatas. Pérgamo había pagado tributo bajo Eumenes I. Atalo después de que se declaró líder de un reino de Pérgamo completamente independiente, que llegó a alcanzar su poder y extensión territorial más increíble en 188 a. C.

Los Attalids se convirtieron en algunos de los partidarios más leales de Roma en el mundo helenístico. Bajo Atalo I (241 a. C. –197 a. C.), se aliaron con Roma contra Felipe V de Macedonia durante las dos guerras macedonias.

Bajo los hermanos Atalo II y Eumenes II, Pérgamo alcanzó su cenit y fue restaurado a escala monumental. Hasta 188 a. C., no había evolucionado significativamente desde su fundación por Philetaerus y cubría 52 acres (21 hectáreas). Después de esta era, se construyó una nueva y voluminosa muralla de 4 kilómetros de largo que abarca una región de casi 220 acres (90 hectáreas). El objetivo de Attalids & # 8217 era crear una segunda Atenas, un centro artístico y cultural del mundo griego # 8217. Renovaron la Acrópolis de Pérgamo después de la Acrópolis de Atenas. Los registros epigráficos muestran cómo los Attalids preservaron el crecimiento de las ciudades mediante la remisión de impuestos y el envío de hábiles artesanos. Permitieron que las ciudades griegas de sus dominios mantuvieran la independencia formal. Enviaron donaciones a sitios educativos griegos como Delos, Delphi y Atenas. La Biblioteca de Pérgamo fue famosa solo por ser superada por la Biblioteca de Alejandría.

Cabeza de retrato de tamaño natural, probablemente de Atalo I, de principios del reinado de Eumenes II

Cuando Atalo III murió sin un sucesor en 133 a. C., otorgó a Pérgamo & # 8217 todo a Roma. Esto fue cuestionado por Aristonicus, quien afirmó ser el hermano de Atalo III y # 8217 y lideró un feroz levantamiento contra los romanos con Blossius, un popular filósofo estoico. Disfrutó del éxito durante un período, matando y derrotando al cónsul romano P. Licinius Craso y sus hombres, pero fue derrocado en 129 a. C. por el cónsul M. Perperna. El reino de Pérgamo se dividió entre Ponto, Roma y Capadocia, y la mayor parte de su territorio se convirtió en el nuevo territorio romano de Asia. La ciudad en sí fue declarada libre y fue brevemente la capital de la provincia antes de ser asignada a Éfeso.


  • Publisher & rlm: & lrm Bloomsbury Academic Reprint edition (13 de marzo de 2014)
  • Idioma y rlm: & lrm inglés
  • Tapa blanda & rlm: & lrm 240 páginas
  • ISBN-10 y rlm: & lrm 1472509994
  • ISBN-13 y rlm: y lrm 978-1472509994
  • Peso del artículo y rlm: y lrm 12.2 onzas
  • Dimensiones y rlm: y lrm 6.14 x 0.51 x 9.21 pulgadas

Principales reseñas de los Estados Unidos

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Un resumen de la revisión en StrategyPage.Com:

Evans, un especialista romano, reúne los estudios actuales sobre el ascenso y declive de Pérgamo (también conocida como Pérgamo), una ciudad en el noroeste de Asia Menor. Alrededor del 280 a. C., un eunuco, Filetero, ganó el poder en la ciudad y, aliado con los seléucidas en las guerras de los sucesores (322-275 a. C.), la convirtió en la capital de un pequeño reino floreciente. Bajo el liderazgo de los parientes de Filetero, los Atalides, Pérgamo se convirtió en la principal potencia de Anatolia y en un firme aliado de Roma. El último de los Attalids quiso Pérgamo a Roma en 133 a. C., y el reino se convirtió en el núcleo de la Provincia de Asia, mientras que la ciudad floreció durante siglos, con una biblioteca sólo superada por la de Alejandría y una población hacia c. 150 d.C. de quizás 200.000. La ciudad sufrió numerosos golpes durante los años de decadencia del Imperio Romano y pasó una vez más a la oscuridad con el colapso del poder bizantino en Anatolia en el siglo XI. Evans usa la historia de los Attalids y el ascenso de Pérgamo para hacer algunas observaciones importantes sobre la realeza en la era helenística y también para ilustrar las formas en que Roma adquirió nuevos territorios y los integró en su imperio. El libro está ampliamente documentado, bien escrito y es mucho más legible que muchas obras académicas, por lo que resultaría agradable para cualquiera que tenga un interés casual en la historia antigua ''.

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Principales reseñas de otros países

Comencé a leer el capítulo 1, pero encontré que el estilo de escritura era bastante confuso y terminé perdiéndome entre todos los gofres y el contenido de información confusa. Así que decidí adelantarme para averiguar qué información se había escrito sobre un evento importante en la historia de Pérgamo en el momento de su alianza con Roma:
& # 34181 - Finalización del Nicéforo y celebración de la primera Niceforia panhelénica quinquenal & # 34

Así que fui al cuerpo del texto que habla de esto, y todo lo que encontré fue esto:
& # 34Por otro lado, Eumenes a fines de la década de 180 se benefició de estos conflictos locales porque siguió siendo el favorito de Roma en la región y en 181 pudo celebrar una Niceforia panhelénica en celebración de sus logros y comenzar a embellecer su ciudad ( consulte el Capítulo 6). & # 34

Entonces fui al Capítulo 6 pero, nuevamente, había muy poco:
& # 34La Nicephoria fue inaugurada en 181 a.C., y el festival fue reconocido como panhelénico por la anfictonia de Delfos. & # 34

Aquí se encontró otro fragmento inconexo de información:
& # 34Así, el golpe de un tetradracma, quizás para celebrar la inauguración del festival a Athena Nikephoros, data de alrededor del 181 a. C., pero esto se suma a la imaginería de Pérgamo con su alusión al Nicéforo señalado en la discusión anterior. & # 34


Arte helenístico antiguo

Aunque el arte clásico de la Edad de Oro de Grecia, particularmente Atenas, parece obtener toda la gloria, el arte del período helenístico es rico, variado y dramáticamente humanista. El arte griego helenístico comenzó con la muerte de Alejandro en 323 a. C. y la mayoría de los eruditos coinciden en que duró hasta el 31 a. C. Algunas de las esculturas más preciadas del mundo, como Venus de Milo y Victoria alada de Samotracia, datan de esta época.

Alejandro y sus generales gobernantes llevaron la cultura griega a las vastas tierras que conquistaron. Las tradiciones artísticas regionales se fusionaron con esta nueva influencia griega para producir arte estilísticamente diferente de una región a otra. Por lo tanto, sería difícil definir el arte helenístico sin notar las amplias variaciones del arte bajo su manto. En muchos sentidos, el arte helenístico surgió de la sólida base del arte griego clásico. Sin embargo, el arte clásico a menudo se centró en los dioses y la religión, mientras que el arte helenístico parece más preocupado por la forma humana y la expresión humana. A medida que los ejércitos griegos transformaron el panorama político y cultural de su mundo, los artistas transformaron el arte con las increíbles hazañas históricas de los ejércitos para conmemorarlos en los primeros museos y bibliotecas del mundo.

El tema religioso era importante para los artistas helenísticos, pero se les abría una gama completamente nueva de material temático. Personas de todas las edades, y especialmente los pueblos recién introducidos de diferentes etnias, se convirtieron en temas favoritos de los artistas. Además, más que belleza, los artistas helenísticos se esforzaron por transmitir emociones humanas a través de sus obras. Los artistas continuaron representando sus formas con gran atención al detalle y mostrándolas lo más cerca posible de la naturaleza. Especialmente en escultura, los artistas querían crear obras que pudieran ser admiradas por todos lados como la Estatuilla de bronce de una bailarina con velo y enmascarado (creada entre los siglos III y II a.C.).

El arte y la arquitectura eran extraordinariamente importantes para los planificadores de las nuevas ciudades estado que estaban surgiendo en todo el Mediterráneo. Pérgamo, por ejemplo, ilustra el ideal helenístico de trabajar con el terreno natural del paisaje y construir en consecuencia. Los constructores y artistas helenísticos se vieron obligados a construir grandes y con un estilo de grandeza. Y mientras se producían obras públicas para nuevas ciudades, templos, etc., también se creaba arte privado para adornar las casas de los mecenas adinerados.

El arte del mosaico alcanzó grandes alturas durante el período helenístico, como lo demuestran artistas como Sosos de Pérgamo y los estudiosos creen que la pintura fue igualmente importante en este período, pero pocos ejemplos de pintura han sobrevivido a los estragos del tiempo. Un hallazgo arqueológico reciente en el antiguo reino de Macedonia muestra el friso de una tumba de caza real que se ha calificado de magnífico por su atención a la escala y notable realismo.

Aunque el arte de la cerámica, como la pintura de vasijas, declinó durante el período helenístico, muchas artes menores prosperaron. El soplado de vidrio, la fabricación de joyas y el arte metálico eran solo algunas de las artes menores favoritas practicadas por los artesanos griegos. El arte helenístico, aplicado a lugares como Siria, Persia, Babilonia y Egipto, fue testigo de una fuerte influencia griega en todas las formas de arte, una influencia que continuaría influyendo fuertemente en la evolución posterior del arte occidental.


Pérgamo y los reinos helenísticos del mundo antiguo

9 de junio de 2016 & ndash El Museo Metropolitano de Arte de Nueva York muestra la exposición & ldquoPergamon and the Hellenistic Kingdoms of the Ancient World & rdquo con muchos préstamos importantes del extranjero. Entre los objetos también hay monedas de la American Numismatic Society. La exposición estará abierta hasta el 17 de julio de 2016 en The Tisch Galleries (Galería 899), segundo piso.

Pequeña estatua de Alejandro Magno a horcajadas sobre Bucéfalo. Período romano, republicano tardío o imperial temprano, segunda mitad del siglo I a.C. copia de un original griego de ca. 320-300 a.C. Bronce. H. 19 1/8 (48,6 cm), L.18 1/2 pulg. (47 cm). Museo Archeologico Nazionale, Nápoles (1996).

Las conquistas de Alejandro Magno transformaron el mundo antiguo, haciendo posible el intercambio comercial y cultural a través de grandes distancias. El séquito de Alexander & rsquos de artistas de la corte y el extenso patrocinio artístico proporcionaron un modelo para sus sucesores, los reyes helenísticos, que llegaron a gobernar gran parte de su imperio.
Por primera vez en los Estados Unidos, una importante exposición de préstamos internacionales se centra en la asombrosa riqueza, el arte excepcional y los logros técnicos del período helenístico (323-30 a. C.) y los tres siglos entre Alejandro y Cleopatra. & ldquoPergamon and the Hellenistic Kingdoms of the Ancient World & rdquo reúne más de 265 objetos exquisitos que fueron creados gracias al patrocinio de las cortes reales de los reinos helenísticos, con énfasis en la antigua ciudad de Pérgamo. Ejemplos en diversos medios y ndash, desde esculturas de mármol, bronce y terracota hasta joyas de oro, vasijas de vidrio y gemas grabadas, metales preciosos y monedas, revelan el legado perdurable de los artistas helenísticos y su profunda influencia en el arte romano. La antigua ciudad de Pérgamo (ahora conocida como Bergama, en la actual Turquía) fue la capital de la dinastía Attalid que gobernó gran parte de Asia Menor.

La exposición es posible gracias a la Fundación Stavros Niarchos y la Fundación Betsy y Edward Cohen / Aret & eacute. Dorothy y Lewis B. Cullman, Ren & eacutee Belfer, Diane Carol Brandt, Gilbert e Ildiko Butler, Mary y Michael Jaharis y The Vlachos Family Fund brindan apoyo adicional. Está respaldado por una indemnización del Consejo Federal de Artes y Humanidades.

Cabeza colosal fragmentaria de un joven. Griego, período helenístico, siglo II a.C. Mármol. H. 22 7/8 pulgadas (58 cm). Antikensammlung, Staatliche Museen zu Berlin (AvP VII 283). Imagen: © SMB / Antikensammlung.

La exposición representa una colaboración histórica entre el Met y el Museo de Pérgamo en Berlín, cuyas célebres esculturas comprenden aproximadamente un tercio de las obras expuestas. También están representados numerosos museos destacados en Grecia, la República de Italia, otros países europeos, Marruecos, Túnez y los Estados Unidos, a menudo a través de objetos que nunca antes habían salido de sus colecciones de museo.

Alejandro III. Tetradracma de plata. 323 a. C. y # 8211 321 a. C., Babilonia. ID 1990.1.1. © Foto: Sociedad Numismática Estadounidense.

En la primera galería, la exposición muestra monedas griegas seleccionadas de la colección de la Sociedad Numismática Estadounidense, y hellip

Alejandro III. Silver Decadrachm, 323 aC y # 8211 322 aC, Babilonia. ID 1959.254.86. © Foto: Sociedad Numismática Estadounidense.

& hellip que incluye un notable silver & ldquoPoros & rdquo decadrachm & hellip

Alejandro III. Tetradracma de plata. 323 a. C. y # 8211 321 a. C., Babilonia. ID 1995.51.68. © Foto: Sociedad Numismática Estadounidense.

& hellip y dos tetradracmas de plata golpeados en relación con la campaña india de Alejandro Magno & rsquos.

Rhyton en forma de centauro. Griego, seléucida, período helenístico, ca. 160 a.C. Plata con dorado. H. 22 cm. Antikensammlung, Kunsthistorisches Museum, Viena (VIIa 49).

Después de los triunfos militares de Alejandro Magno y sus sucesores, la influencia de la cultura griega se sintió desde el valle del río Indo hasta el Estrecho de Gibraltar. La concentración de la riqueza y el poder en los reinos helenísticos recién establecidos y ndash el ptolemaico, seléucida, atálida y antigónido y el reino soberano de los reyes de Siracusa en Sicilia fomentaron un estallido de creatividad sin precedentes en todas las artes. La fusión del griego clásico con las tradiciones culturales predominantemente orientales trajo consigo nuevos estándares y convenciones en cuanto a gusto y estilo.

Mosaico Emblèma con músicos itinerantes. Romano, período republicano tardío, siglos II-I a.C. H. 18 7/8 pulg. (48 cm), W. 18 1/8 pulg. (46 cm). Museo Archeologico Nazionale, Nápoles (nº inv. 9985)).

La exposición comienza con Alejandro, cuyo escultor de la corte Lisipo fue uno de los artistas más innovadores e influyentes de su tiempo. Solo a él se le permitió crear esculturas de retratos oficiales del rey. Aunque no sobrevive ninguna obra de Lisipo, la exposición presenta excelentes copias posteriores, así como arte helenístico influenciado por su estilo innovador. Una serie de retratos a gran escala de los principales gobernantes helenísticos de la Villa dei Papiri en Herculano y ndash nunca antes mostrados en los Estados Unidos y ndash representa el grupo más grande de esculturas de retratos reales helenísticos de un solo contexto arqueológico. Además, las obras recientemente excavadas de Macedonia sugieren el estilo de vida suntuoso y las elaboradas prácticas funerarias de la realeza helenística.

La Acrópolis de Pérgamo. Por Friedrich (von) Thiersch, 1882. Pluma y tinta con acuarela sobre lienzo. Alto 198 cm (78 pulg.), Ancho 350 cm (11 pies 53/4 pulg). Antikensammlung, Staatliche Museen zu Berlin (Gráfico 91). Imagen: © SMB / Antikensammlung.

Con su ciudadela superior e inferior extensamente excavada, el cercano Asklepieion (santuario de curación) y tumbas fuera de las murallas de la ciudad, Pérgamo es uno de los ejemplos mejor conservados de una capital real del período helenístico. Una selección de materiales arqueológicos históricos y hallazgos originales ndash, un cuaderno de campo, fotografías, dibujos técnicos y acuarelas y ndash, así como dos pinturas panorámicas del siglo XIX transmiten la larga historia de Pérgamo y rsquos como sitio arqueológico.

Adorno para el pelo con busto de Atenea. Oro, granates rojos, esmalte azul. Griego, período helenístico, siglo II a.C. 11,1 cm. Atenas, Museo Benaki (inv. No. 1556).

La exposición presenta el esfuerzo más reciente para dar vida a la antigua ciudadela, un panorama de 360 ​​grados del artista Yadegar Asisi. Muchos años en la elaboración y el reflejo de la erudición actual, el panorama de Asisi & rsquos de Pérgamo en el año 129 d.C. fue el foco de una exposición de 2011 en Berlín. El patrocinio de los reyes helenísticos llevó al desarrollo de nuevas instituciones y bibliotecas y museos ndash, en particular y ndash que se han convertido en pilares de la civilización moderna. El concepto de historia del arte y la práctica del conocimiento también comenzaron en este momento. El santuario de Pérgamo y rsquos de Atenea, diosa de la sabiduría, está representado por la estatua helenística de mármol de Atenea Partenos de 13 pies, recientemente restaurada para esta exposición. La importancia del poeta épico Homero en la época helenística se pone de relieve por medio del relieve escultórico alegórico conocido como la "apoteosis de Homero", que se realizó para celebrar al vencedor de un concurso de poesía.

Retrato de un hombre. Griego, período helenístico tardío, principios del siglo I a.C. Bronce. H. 12 3/4 pulg. (32,5 cm). Museo Arqueológico Nacional, Atenas (X 14612). Imagen: © Ministerio Helénico de Cultura, Educación y Asuntos Religiosos / Fondo de Recibos Arqueológicos (fotografías de Giannis Patrikianos)).

En el apogeo de sus poderes en los siglos III y II a.C., los gobernantes ataálidos de Pérgamo controlaban un gran territorio de Asia Menor. Los logros de los reyes de Attalid se muestran a través de monumentos reales, relieves escultóricos de trofeos militares del Santuario de Atenea en Pérgamo que ilustran el botín de guerra y el equipo militar real de la época, adornado con simbolismo dinástico y religioso, demuestran el hábil arte de los armeros helenísticos . Un punto culminante de la exposición son los elementos escultóricos del Gran Altar de Pergamon & ndash, cuyo estilo dramático fue una desviación radical de los estilos anteriores e influyó en gran parte del arte europeo posterior. Esculturas del techo del Gran Altar, una selección de losas del Friso Telephos y elementos arquitectónicos con forma de joya que decoraban su cámara interior al aire libre, junto con fragmentos escultóricos del friso monumental Gigantomaquia, transmiten el poder sobrecogedor de este monumento escultórico único.

El cameo de Viena. Griego (ptolemaico), período helenístico temprano, 278-270 / 69 a. C. Ónix de diez capas (sardónice indio). H. 41/2 pulg. (11,5 cm), W. 4 pulg. (10,2 cm). Antikensammlung, Kunsthistorisches Museum, Viena (IXa 81).

Objetos de lujo opulentos en diversos medios fueron producidos por artesanos para la realeza y otras élites. Las imágenes de la familia real de Attalid dan un rostro a las personas que organizaron elegantes banquetes con entretenimiento sofisticado en los palacios reales. La práctica del grabado de camafeos y ndash inventada en el período helenístico está representada por uno de los ejemplos más grandes y espectaculares conocidos: el & ldquoVienna Cameo & rdquo representa a un rey y una reina del Egipto ptolemaico ricamente ataviados e imbuidos de simbolismo divino. Exquisitos vasos antiguos de vidrio, oro y plata para banquetes y rituales religiosos, monedas con retratos reales, gemas grabadas y joyas de todas partes del mundo helenístico revelan la maestría lograda por los artesanos helenísticos en el empleo de la realeza. Una pequeña selección de muebles reales evoca la lujosa decoración de los propios palacios, que habrían incluido elementos como pisos de mosaico, muebles de escultura decorativa de madera, mármol y bronce y paredes de estuco pintado con escenas de figuras.

Estatua de un general romano (El general de Tivoli). Romano, período tardío, ca. 80-60 a.C. Mármol. H. 188 cm (74 pulg.). cm. Palazzo Terme, Roma (inv. 106513). Su concesión del Ministero dei beni e delle attività culturali e del turismo & # 8211 Soprintendenza Speciale per i Beni Archeologici di Roma.

Rome became a dominant power in the Eastern Mediterranean and developed into a major center for Hellenistic art in the first century B.C. Roman intervention and conquest in the east was a long and slow process, beginning as early as 229 B.C., when the first Roman army crossed the Adriatic Sea. When Attalos III &ndash the last ruler of the Attalid dynasty &ndash bequeathed Pergamon to Rome on his death in 133 B.C., Rome&rsquos presence in Asia Minor was strengthened further. The bronze portrait of the so-called &ldquoWorried Man,&rdquo excavated on the Greek island of Delos, is an eloquent testament to the turbulent times. Several major new sculptural types, such as the &ldquoSleeping Hermaphrodite,&rdquo are displayed with an emphasis on examples that appealed to Roman tastes. The circulation of works of art is represented through material from late Hellenistic shipwrecks and, most notably, a selection of the Athens National Archaeological Museum&rsquos important finds from the Antikythera shipwreck in Greek waters, along with finds from the Mahdia shipwreck off the Tunisian coast. The magnificent &ldquoBorghese Krater,&rdquo a type represented in the Mahdia ship&rsquos cargo, is an outstanding example of the new decorative art being created by Greek sculptors for sumptuous Roman villas.

Stater of Mithridates VI Eupator Dionysos. Greek, Late Hellenistic period, 86-85 B.C. Gold. Diam. 1 1/8 in. (2.11 cm), Wt. 0.3 oz. (8.45 g). Numismatic Museum, Athens (NM BE 717a/1998). Image: © Epigraphic and Numismatic Museum, Athens, Greece.

The complex history of the formation of the Roman Empire is presented through portraits of historical figures, including Mithradates Eupator, Pompey, Julius Caesar, and Cleopatra. The exhibition concludes with the Roman Emperor Augustus and the late Hellenistic rulers. Of particular interest is the exquisite sculpture of Juba II, who was brought to Rome as part of Caesar&rsquos triumph over Numidia, educated there, and later restored to the throne by Augustus as a client king. Although the power of the Hellenistic kingdoms came to an end in the late first century B.C. with the defeat of Cleopatra and Mark Antony at the Battle of Actium, the innovations of Hellenistic artists fostered by their royal patrons would influence Roman Imperial art for centuries.

Exhibition Catalogue

The exhibition is accompanied by a lavishly illustrated catalogue suitable for scholars and the general public. Published by The Metropolitan Museum of Art and distributed by Yale University Press, the book includes groundbreaking research by specialists. The catalogue is available for purchase in The Met Store ($65, hardcover).
The catalogue is made possible by The Andrew W. Mellon Foundation, James and Mary Hyde Ottaway, Mary and Michael Jaharis, and the Jenny Boondas Fund.

This text appeared first on the website of the Metropolitan Museum and is re-published here courtesy of the Metropolitan Museum.

For further information on the exhibition go to the Met website.

CoinsWeekly has published a report on what Pergamon is looking like today. To read more about this wonderful excavation, click here.


Mosaic

This fragment was originally part of the border of one of the most fascinating and famous ancient mosaics, the so-called Doves of Pliny. It depicts four doves perched on the edge of a metal bowl filled with water. The reflection of the doves can be seen on the surface of the water. The subject demands the highest skills of the mosaicist to show the different materials - metal, water, feathers - and reflections in an illusionist way, taking the technique to its very limits. The motif was first invented by the Hellenistic mosaic artist Sosos of Pergamon (active 2nd century BC). Natural historian Pliny the Elder (25-79) described it in his The Natural History as an example of perfect illusionism in the art of mosaics.

The fragment at the V&A was taken from the outer border of the Doves of Pliny mosaic discovered near Hadrian's Villa in Tivoli in 1737. The central panel is now in the Capitoline Museums in Rome. In the 18th century the outer border was cut into several small panels of similar size and used as diplomatic gifts. The V&A fragment exemplifies the illusionist effect with its naturalistically depicted floral motifs and two rows of beads.

Border fragment of the so-called 'Doves of Pliny' mosaic

The fragment at the V&A was taken from the Doves of Pliny mosaic that was discovered near Hadrian's Villa in Tivoli by Monsignor Giuseppe Alessandro Furietti (1685-1764) on 19 April 1737. Shortly afterwards it was lifted from the ground. This process was facilitated by the fact that the mosaic was mounted on a stone slab as so-called emblema, a very fine picture-like pavement mosaic. This might suggest that the mosaic was transferred to Hadrian's villa in the early 2nd century AD, but not made for it.

There is ongoing debate among scholars about the date and place of origin of the Doves of Pliny from Hadrian's villa. The majority maintains nowadays that it is not a Roman copy, but a Hellenistic work contemporary to Sosos's mosaic, possibly even the original.

Analysis in September 2010 (Dr Cristina Boschetti, University of Nottingham) revealed that the V&A fragment comprises tesserae (the small cubes of which mosaics are made) of different materials: apart from stone, also glass and faïence pieces were used. This range of materials is unusual for mosaics from Hadrian's time as is the minuscule size of the tesserae. Comparable mosaics in terms of material, style and quality were made in Hellenistic Pergamon.

The central figural mosaic was in the collection of Pope Clement XIII (1693-1769) and is now in the Capitoline Museums in Rome (Musei Capitolini, MC402). The outer border was divided into panels of similar size, each comprising three floral elements. These were presented as diplomatic gifts to important rulers of the period, among them Louis XV of France (1710-1774) and Augustus the Strong (1670-1733). Six fragments survive in European collections, including in The Hague, Dresden, Paris and in the V&A.

The mosaic entered the V&A in 1857, shortly after the foundation of the museum, when ancient mosaics were collected to inspire contemporary artists and craftsmen. It was stolen in the second half of the 20th century. It was discovered in a Berlin collection in the 1990s and returned to the V&A.

Historical significance: The Doves of Pliny fragment is part of a mosaic composition that has been famous for more than two millennia, and has been frequently copied from the Hellenistic period onwards. The virtuosity of its creation and the use of glass tesserae are very similar to Roman micromosaics dating from the late 18th century onwards. It is very likely that the Doves of Pliny inspired the promotion and development of this technique. The subject of the central panel was and is frequently reproduced in micromosaics. The Gilbert Collection on loan to the V&A comprises several examples which are displayed alongside the fragment in the Rosalinde & Arthur Gilbert Galleries at the V&A.


Contenido

Pergamon lies on the north edge of the Caicus plain in the historic region of Mysia in the northwest of Turkey. The Caicus river breaks through the surrounding mountains and hills at this point and flows in a wide arc to the southwest. At the foot of the mountain range to the north, between the rivers Selinus and Cetius, there is the massif of Pergamon which rises 335 metres above sea level. The site is only 26 km from the sea, but the Caicus plain is not open to the sea, since the way is blocked by the Karadağ massif. As a result, the area has a strongly inland character. In Hellenistic times, the town of Elaia at the mouth of the Caicus served as the port of Pergamon. The climate is Mediterranean with a dry period from May to August, as is common along the west coast of Asia Minor. [4]

The Caicus valley is mostly composed of volcanic rock, particularly andesite and the Pergamon massif is also an intrusive stock of andesite. The massif is about one kilometre wide and around 5.5 km long from north to south. It consists of a broad, elongated base and a relatively small peak - the upper city. The side facing the Cetius river is a sharp cliff, while the side facing the Selinus is a little rough. On the north side, the rock forms a 70 m wide spur of rock. To the southeast of this spur, which is known as the 'Garden of the Queen', the massif reaches its greatest height and breaks off suddenly immediately to the east. The upper city extends for another 250 m to the south, but it remains very narrow, with a width of only 150 m. At its south end the massif falls gradually to the east and south, widening to around 350 m and then descends to the plain towards the southwest. [5]

Pre-Hellenistic period Edit

Settlement of Pergamon can be detected as far back as the Archaic period, thanks to modest archaeological finds, especially fragments of pottery imported from the west, particularly eastern Greece and Corinth, which date to the late 8th century BC. [6] Earlier habitation in the Bronze Age cannot be demonstrated, although Bronze Age stone tools are found in the surrounding area. [7]

The earliest mention of Pergamon in literary sources comes from Xenophon's Anabasis, since the march of the Ten Thousand under Xenophon's command ended at Pergamon in 400/399 BC. [8] Xenophon, who calls the city Pergamos, handed over the rest of his Greek troops (some 5,000 men according to Diodorus) to Thibron, who was planning an expedition against the Persian satraps Tissaphernes and Pharnabazus, at this location in March 399 BC. At this time Pergamon was in the possession of the family of Gongylos from Eretria, a Greek favourable to the Achaemenid Empire who had taken refuge in Asia Minor and obtained the territory of Pergamon from Xerxes I, and Xenophon was hosted by his widow Hellas. [9]

In 362 BC, Orontes, satrap of Mysia, based his revolt against the Persian Empire at Pergamon, but was crushed. [10] Only with Alexander the Great was Pergamon and the surrounding area removed from Persian control. There are few traces of the pre-Hellenistic city, since in the following period the terrain was profoundly changed and the construction of broad terraces involved the removal of almost all earlier structures. Parts of the temple of Athena, as well as the walls and foundations of the altar in the sanctuary of Demeter go back to the fourth century.

Possible coinage of the Greek ruler Gongylos, wearing the Persian cap on the reverse, as ruler of Pergamon for the Achaemenid Empire. Pergamon, Mysia, circa 450 BC. The name of the city ΠΕΡΓ ("PERG"), appears for the first on this coinage, and is the first evidence for the name of the city. [11]

Coin of Orontes, Achaemenid Satrap of Mysia (including Pergamon), Adramyteion. Circa 357-352 BC

Período helenístico Editar

Lysimachus, King of Thrace, took possession in 301 BC, but soon after his lieutenant Philetaerus enlarged the town, the kingdom of Thrace collapsed in 281 BC and Philetaerus became an independent ruler, founding the Attalid dynasty. His family ruled Pergamon from 281 until 133 BC: Philetaerus 281–263 Eumenes I 263–241 Attalus I 241–197 Eumenes II 197–159 Attalus II 159–138 and Attalus III 138–133. The domain of Philetaerus was limited to the area surrounding the city itself, but Eumenes I was able to expand them greatly. In particular, after the Battle of Sardis in 261 BC against Antiochus I, Eumenes was able to appropriate the area down to the coast and some way inland. The city thus became the centre of a territorial realm, but Eumenes did not take the royal title. In 238 his successor Attalus I defeated the Galatians, to whom Pergamon had paid tribute under Eumenes I. [12] Attalus thereafter declared himself leader of an entirely independent Pergamene kingdom, which went on to reach its greatest power and territorial extent in 188 BC.

The Attalids became some of the most loyal supporters of Rome in the Hellenistic world. Under Attalus I (241–197 BC), they allied with Rome against Philip V of Macedon, during the first and second Macedonian Wars. In the Roman–Seleucid War against the Seleucid king Antiochus III, Pergamon joined the Romans' coalition and was rewarded with almost all the former Seleucid domains in Asia Minor at the Peace of Apamea in 188 BC. Eumenes II supported the Romans again, against Perseus of Macedon, in the Third Macedonian War, but the Romans did not reward Pergamon for this. On the basis of a rumour that Eumenes had entered into negotiations with Perseus during the war, the Romans attempted to replace Eumenes II with the future Attalus II, but the latter refused. After this, Pergamon lost its privileged status with the Romans and was awarded no further territory by them.

Image of Philetaerus on a coin of Eumenes I

los Kingdom of Pergamon, shown at its greatest extent in 188 BC

Over-life-size portrait head, probably of Attalus I, from early in the reign of Eumenes II

Nevertheless, under the brothers Eumenes II and Attalus II, Pergamon reached its apex and was rebuilt on a monumental scale. Until 188 BC, it had not grown significantly since its founding by Philetaerus, and covered c. 21 hectares (52 acres). After this year, a massive new city wall was constructed, 4 kilometres (2.5 mi) long and enclosing an area of approximately 90 hectares (220 acres). [13] The Attalids' goal was to create a second Athens, a cultural and artistic hub of the Greek world. They remodeled the Acropolis of Pergamon after the Acropolis in Athens. Epigraphic documents survive showing how the Attalids supported the growth of towns by sending in skilled artisans and by remitting taxes. They allowed the Greek cities in their domains to maintain nominal independence. They sent gifts to Greek cultural sites like Delphi, Delos, and Athens. The Library of Pergamon was renowned as second only to the Library of Alexandria. Pergamon was also a flourishing center for the production of parchment (the word itself, a corruption of pergamenos, meaning "from Pergamon"), which had been used in Asia Minor long before the rise of the city. The story that parchment was invented by the Pergamenes because the Ptolemies in Alexandria had a monopoly on papyrus production is not true. [14] The two brothers Eumenes II and Attalus II displayed the most distinctive trait of the Attalids: a pronounced sense of family without rivalry or intrigue - rare amongst the Hellenistic dynasties. [15] Eumenes II and Attalus II (whose epithet was 'Philadelphos' - 'he who loves his brother') were even compared to the mythical pair of brothers, Cleobis and Biton. [dieciséis]

When Attalus III died without an heir in 133 BC, he bequeathed the whole of Pergamon to Rome. This was challenged by Aristonicus who claimed to be Attalus III's brother and led an armed uprising against the Romans with the help of Blossius, a famous Stoic philosopher. For a period he enjoyed success, defeating and killing the Roman consul P. Licinius Crassus and his army, but he was defeated in 129 BC by the consul M. Perperna. The kingdom of Pergamon was divided between Rome, Pontus, and Cappadocia, with the bulk of its territory becoming the new Roman province of Asia. The city itself was declared free and was briefly the capital of the province, before it was transferred to Ephesus.

Período romano Editar

In 88 BC, Mithridates VI made the city the headquarters in his first war against Rome, in which he was defeated. At the end of the war, the victorious Romans deprived Pergamon of all its benefits and of its status as a free city. Henceforth the city was required to pay tribute and accommodate and supply Roman troops, and the property of many of the inhabitants was confiscated. The members of the Pergamene aristocracy, especially Diodorus Pasparus in the 70s BC, used their own possessions to maintain good relationships with Rome, by acting as donors for the development of city. Numerous honorific inscriptions indicate Pasparus’ work and his exceptional position in Pergamon at this time. [17]

Pergamon still remained a famous city and the noteworthy luxuries of Lucullus included imported wares from the city, which continued to be the site of a conventus (regional assembly). Under Augustus, the first imperial cult, a neocorate, to be established in the province of Asia was in Pergamon. Pliny the Elder refers to the city as the most important in the province [18] and the local aristocracy continued to reach the highest circles of power in the 1st century AD, like Aulus Julius Quadratus who was consul in 94 and 105.

Yet it was only under Trajan and his successors that a comprehensive redesign and remodelling of the city took place, with the construction a Roman 'new city' at the base of the Acropolis. The city was the first in the province to receive a second neocorate, from Trajan in AD 113/4. Hadrian raised the city to the rank of metropolis in 123 and thereby elevated it above its local rivals, Ephesus and Smyrna. An ambitious building programme was carried out: massive temples, a stadium, a theatre, a huge forum and an amphitheatre were constructed. In addition, at the city limits the shrine to Asclepius (the god of healing) was expanded into a lavish spa. This sanctuary grew in fame and was considered one of the most famous therapeutic and healing centers of the Roman world. In the middle of the 2nd century, Pergamon was one of the largest cities in the province, along with these two, and had around 200,000 inhabitants. Galen, the most famous physician of antiquity aside from Hippocrates, was born at Pergamon and received his early training at the Asclepeion. At the beginning of the third century, Caracalla granted the city a third neocorate, but the decline had already set in. During the crisis of the Third Century, the economic strength of Pergamon finally collapsed, as the city was badly damaged in an earthquake in 262 and was sacked by the Goths shortly thereafter. In late antiquity, it experienced a limited economic recovery.

Byzantine period Edit

The city gradually declined during Late Antiquity, and its settled core contracted to the acropolis, which was fortified by Emperor Constans II ( r . 641–668 ). [19] In AD 663/4, Pergamon was captured by raiding Arabs for the first time. [19] As a result of this ongoing threat, the area of settlement retracted to the citadel, which was protected by a 6-meter-thick (20 ft) wall, built of spolia.

During the middle Byzantine period, the city was part of the Thracesian Theme, [19] and from the time of Leo VI the Wise ( r . 886–912 ) of the Theme of Samos. [20] The presence of an Armenian community, probably from refugees from the Muslim conquests, is attested during the 7th century, from which the emperor Philippikos ( r . 711–713 ) hailed. [19] [20] In 716, Pergamon was sacked again by the armies of Maslama ibn Abd al-Malik. It was again rebuilt and refortified after the Arabs abandoned their Siege of Constantinople in 717–718. [19] [20]

It suffered from the attacks of the Seljuks on western Anatolia after the Battle of Manzikert in 1071: after attacks in 1109 and in 1113, the city was largely destroyed and rebuilt only by Emperor Manuel I Komnenos ( r . 1143–1180 ) in c. 1170 . It likely became the capital of the new theme of Neokastra, established by Manuel. [19] [20] Under Isaac II Angelos ( r . 1185–1195 ), the local see was promoted to a metropolitan bishopric, having previously been a suffragan diocese of the Metropolis of Ephesus. [20]

With the expansion of the Anatolian beyliks, Pergamon was absorbed into the beylik of Karasids shortly after 1300, and then conquered by the Ottoman beylik. [20] The Ottoman Sultan Murad III had two large alabaster urns transported from the ruins of Pergamon and placed on two sides of the nave in the Hagia Sophia in Istanbul. [21]

Pergamon, which traced its founding back to Telephus, the son of Heracles, is not mentioned in Greek myth or epic of the archaic or classical periods. However, in the epic cycle the Telephos myth is already connected with the area of Mysia. He comes there following an oracle in search of his mother, and becomes Teuthras' son-in-law or foster-son and inherits his kingdom of Teuthrania, which encompassed the area between Pergamon and the mouth of the Caicus. Telephus refused to participate in the Trojan War, but his son Eurypylus fought on the side of the Trojans. This material was dealt with in a number of tragedies, such as Aeschylus' Mysi, Sophocles' Aleadae, and Euripides' Telephus y Auge, but Pergamon does not seem to have played any role in any of them. [22] The adaptation of the myth is not entirely smooth.

Thus, on the one hand, Eurypylus who must have been part of the dynastic line as a result of the appropriation of the myth, was not mentioned in the hymn sung in honour of Telephus in the Asclepieion. Otherwise he does not seem to have been paid any heed. [23] But the Pergamenes made offerings to Telephus [24] and the grave of his mother Auge was located in Pergamon near the Caicus. [25] Pergamon thus entered the Trojan epic cycle, with its ruler said to have been an Arcadian who had fought with Telephus against Agamemnon when he landed at the Caicus, mistook it for Troy and began to ravage the land.

On the other hand, the story was linked to the foundation of the city with another myth - that of Pergamus, the eponymous hero of the city. He also belonged to the broader cycle of myths related to the Trojan War as the grandson of Achilles through his father Neoptolemus and of Eetion of Thebe through his mother Andromache (concubine to Neoptolemus after the death of Hector of Troy). [26] With his mother, he was said to have fled to Mysia where he killed the ruler of Teuthrania and gave the city his own name. There he built a heroon for his mother after her death. [27] In a less heroic version, Grynos the son of Eurypylus named a city after him in gratitude for a favour. [28] These mythic connections seem to be late and are not attested before the 3rd century BC. Pergamus' role remained subordinate, although he did receive some cult worship. Beginning in the Roman period, his image appears on civic coinage and he is said to have had a heroon in the city. [29] Even so, he provided a further, deliberately crafted link to the world of Homeric epic. Mithridates VI was celebrated in the city as a new Pergamus. [30]

However, for the Attalids, it was apparently the genealogical connection to Heracles that was crucial, since all the other Hellenistic dynasties had long established such links: [31] the Ptolemies derived themselves directly from Heracles, [32] the Antigonids inserted Heracles into their family tree in the reign of Philip V at the end of the 3rd century BC at the latest, [33] and the Seleucids claimed descent from Heracles' brother Apollo. [34] All of these claims derive their significance from Alexander the Great, who claimed descent from Heracles, through his father Philip II. [35]

In their constructive adaptation of the myth, the Attalids stood within the tradition of the other, older Hellenistic dynasties, who legitimized themselves through divine descent, and sought to increase their own prestige. [36] The inhabitants of Pergamon enthusiastically followed their lead and took to calling themselves Telephidai ( Τηλεφίδαι ) and referring to Pergamon itself in poetic registers as the 'Telephian city' ( Τήλεφις πόλις ).

The first mention of Pergamon in written records after ancient times comes from the 13th century. Beginning with Ciriaco de' Pizzicolli in the 15th century, ever more travellers visited the place and published their accounts of it. The key description is that of Thomas Smith, who visited the Levant in 1668 and transmitted a detailed description of Pergamon, to which the great 17th century travellers Jacob Spon and George Wheler were able to add nothing significant in their own accounts. [37]

In the late 18th century, these visits were reinforced by a scholarly (especially ancient historical) desire for research, epitomised by Marie-Gabriel-Florent-Auguste de Choiseul-Gouffier, a traveller in Asia Minor and French ambassador to the Sublime Porte in Istanbul from 1784 to 1791. At the beginning of the 19th century, Charles Robert Cockerell produced a detailed account and Otto Magnus von Stackelberg made important sketches. [38] A proper, multi-page description with plans, elevations, and views of the city and its ruins was first produced by Charles Texier when he published the second volume of his Description de l’Asie mineure. [39]

In 1864/5, the German engineer Carl Humann visited Pergamon for the first time. For the construction of the road from Pergamon to Dikili for which he had undertaken planning work and topographical studies, he returned in 1869 and began to focus intensively on the legacy of the city. In 1871, he organised a small expedition there under the leadership of Ernst Curtius. As a result of this short but intensive investigation, two fragments of a great frieze were discovered and transported to Berlin for detailed analysis, where they received some interest, but not a lot. It is not clear who connected these fragments with the Great Altar in Pergamon mentioned by Lucius Ampelius. [40] However, when the archaeologist Alexander Conze took over direction of the department of ancient sculpture at the Royal Museums of Berlin, he quickly initiated a programme for the excavation and protection of the monuments connected to the sculpture, which were widely suspected to include the Great Altar. [41]

As a result of these efforts, Carl Humann, who had been carrying out low-level excavations at Pergamon for the previous few years and had discovered for example the architrave inscription of the Temple of Demeter in 1875, was entrusted with carry out work in the area of the altar of Zeus in 1878, where he continued to work until 1886. With the approval of the Ottoman empire, the reliefs discovered there were transported to Berlin, where the Pergamon Museum was opened for them in 1907. The work was continued by Conze, who aimed for the most complete possible exposure and investigation of the historic city and citadel that was possible. He was followed by the architectural historian Wilhelm Dörpfeld from 1900 to 1911, who was responsible for the most important discoveries. Under his leadership the Lower Agora, the House of Attalos, the Gymnasion, and the Sanctuary of Demeter were brought to light.

The excavations were interrupted by the First World War and were only resumed in 1927 under the leadership of Theodor Wiegand, who remained in this post until 1939. He concentrated on further excavation of the upper city, the Asklepieion, and the Red Hall. The Second World War also caused a break in work at Pergamon, which lasted until 1957. From 1957 to 1968, Erich Boehringer worked on the Asklepieion in particular, but also carried out important work on the lower city as a whole and performed survey work, which increased knowledge of the countryside surrounding the city. In 1971, after a short pause, Wolfgang Radt succeeded him as leader of excavations and directed the focus of research on the residential buildings of Pergamon, but also on technical issues, like the water management system of the city which supported a population of 200,000 at its height. He also carried out conservation projects which were of vital importance for maintaining the material remains of Pergamon. Since 2006, the excavations have been led by Felix Pirson. [42]

Most of the finds from the Pergamon excavations before the First World War were taken to the Pergamon Museum in Berlin, with a smaller portion going to the İstanbul Archaeological Museum after it was opened in 1891. After the First World War the Bergama Museum was opened, which has received all finds discovered since then.

Pergamon is a good example of a city that expanded in a planned and controlled manner. Philetairos transformed Pergamon from an archaic settlement into a fortified city. He or his successor Attalos I built a wall around the whole upper city, including the plateau to the south, the upper agora and some of the housing - further housing must have been found outside these walls. Because of the growth of the city, the streets were expanded and the city was monumentalised. [43] Under Attalos I some minor changes were made to the city of Philetairos. [44] During the reign of Eumenes II and Attalos II, there was a substantial expansion of the city. [45] A new street network was created and a new city wall with a monumental gatehouse south of the Acropolis called the Gate of Eumenes. The wall, with numerous gates, now surrounded the entire hill, not just the upper city and the flat area to the southwest, all the way to the Selinus river. Numerous public buildings were constructed, as well as a new marketplace south of the acropolis and a new gymnasion in the east. The southeast slope and the whole western slope of the hill were now settled and opened up by streets.

The plan of Pergamon was affected by the extreme steepness of the site. As a result of this, the streets had to turn hairpin corners, so that the hill could be climbed as comfortably and quickly as possible. For the construction of buildings and laying out of the agoras, extensive work on the cliff-face and terracing had to be carried out. A consequence of the city's growth was the construction of new buildings over old ones, since there was not sufficient space.

Separate from this, a new area was laid out in Roman times, consisting of a whole new city west of the Selinus river, with all necessary infrastructure, including baths, theatres, stadiums, and sanctuaries. This Roman new city was able to expand without any city walls constraining it because of the absence of external threats.

Vivienda Editar

Generally, most of the Hellenistic houses at Pergamon were laid out with a small, centrally-located and roughly square courtyard, with rooms on one or two sides of it. The main rooms are often stacked in two levels on the north side of the courtyard. A wide passage or colonnade on the north side of the courtyard often opened onto foyers, which enabled access to other rooms. An exact north-south arrangement of the city blocks was not possible because of the topographical situation and earlier construction. Thus the size and arrangement of the rooms differed from house to house. From the time of Philetairos, at the latest, this kind of courtyard house was common and it was ever more widespread as time went on, but not universal. Some complexes were designed as Prostas houses, similar to designs seen at Priene. Others had wide columned halls in front of main rooms to the north. Especially in this latter type there is often a second story accessed by stairways. In the courtyards there were often cisterns, which captured rain water from the sloping roofs above. For the construction under Eumenes II, a city block of 35 x 45 m can be reconstructed, subject to significant variation as a result of the terrain. [46]

Open spaces Edit

From the beginning of the reign of Philetairos, civic events in Pergamon were concentrated on the Acropolis. Over time the so-called 'Upper agora' was developed at the south end of this. In the reign of Attalos I, a Temple of Zeus was built there. [47] To the north of this structure there was a multi-story building, which propbably had a function connected to the marketplace. [48] With progressive development of the open space, these buildings were demolished, while the Upper Agora itself took on a more strongly commercial function, while still a special space as a result of the temple of Zeus. In the course of the expansion of the city under Eumenes, the commercial character of the Upper Agora was further developed. The key signs of this development are primarily the halls built under Eumenes II, whose back chambers were probably used for trade. [49] In the west, the 'West Chamber' was built which might have served as a market administration building. [50] After these renovations, the Upper Agora thus served as a centre for trade and spectacle in the city. [51]

Because of significant new construction in the immediate vicinity - the renovation of the Sanctuary of Athena and the Pergamon altar and the redesign of the neighbouring area - the design and organisational principle of the Upper Agora underwent a further change. [52] Its character became much more spectacular and focussed on the two new structures looming over it, especially the altar which was visible on its terrace from below since the usual stoa surrounding it was omitted from the design. [53]

The 80 m long and 55 m wide 'Lower Agora' was built under Eumenes II and was not significantly altered until Late Antiquity. [54] As with the Upper Agora, the rectangular form of the agora was adapted to the steep terrain. The construction consisted in total of three levels. Of these the Upper Level and the 'Main Level' opened onto a central courtyard. On the lower level there were rooms only on the south and east sides because of the slope of the land, which led through a colonnade to the exterior of the space. [55] The whole market area extended over two levels with a large columned hall in the centre, which contained small shop spaces and miscellaneous rooms. [56]

Streets and bridges Edit

The course of the main street, which winds up the hill to the Acropolis with a series of hairpin turns, is typical of the street system of Pergamon. On this street were shops and warehouses. [57] The surface of the street consisted of andesite blocks up to 5 metres wide, 1 metre long and 30 cm deep. The street included a drainage system, which carried the water down the slope. Since it was the most important street of the city, the quality of the material used in its construction was very high. [58]


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