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El arte ecuestre del Cadre Noir de Saumur


Durante cinco siglos, el prestigioso Marco negro de Saumur perpetúa una tradición francesa del arte ecuestre. Originalmente una academia militar ecuestre, la escuela perdió su vocación principal al final de las dos guerras mundiales. Habiéndose convertido en civil, se unió al Instituto Francés de Equitación. En 2011, la Unesco consagró el arte ecuestre del Cadre Noir de Saumur haciéndolo parte del patrimonio cultural de la humanidad.

Los orígenes del Cadre Noir

Bajo el Renacimiento, el refinamiento de las cortes principescas italianas estaba en su apogeo. Las fiestas, el baile, pero también el uso del caballo para el desfile, y no solo para la caza y la guerra, se difundieron en las cortes europeas. De los maestros italianos, los escuderos franceses enseñan nuevas técnicas para montar e introducen ballets de caballos junto con bailes y música. Versalles, Tuileries y Saint-Germain se convirtieron entonces en prestigiosas escuelas de equitación, que a su vez sirvieron de modelo para todos los campos de Europa. Cuando François Robichon de la Guérinière, un escudero que enseña en la escuela de equitación de las Tullerías, publicó su Escuela de Caballería en 1731, la obra se convirtió en un clásico del género.

La escuela Saumur

Fue a finales del siglo XVI cuando Enrique IV encargó a Philippe Duplessis-Mornay en Saumur, en Maine-et-Loire, la fundación de una universidad protestante con una academia de equitación. Más tarde, cuando Luis XV confió al duque de Choiseul la reorganización de la caballería real en 1763, la Ecole de Saumur acogió y formó a los oficiales encargados de la instrucción en los regimientos de caballería. Vinculado a la historia de los monarcas y cortes, tanto de prestigio como de privilegio casi exclusivo de la nobleza, la alta equitación sufrió posteriormente los efectos de las conspiraciones y guerras del Imperio. A raíz de las guerras napoleónicas, la caballería fue diezmada. Se creó una armería de la academia en Saumur en 1814 junto a la armería, y Carlos X confirmó en 1825 la organización de la Real Escuela de Caballería de Saumur. Fue en 1828 cuando tuvo lugar el primer carrusel del Cadre Noir (nombre que no se oficializó hasta 1986).

En negro

Los instructores, vestidos de negro, se diferencian de los escuderos de la Escuela de Caballería Militar vestidos de azul y ya llevan el sombrero tiovivo llamado “bicornio” o “linterna”. Cuando en 1830 desapareció la Escuela de Versalles, donde los jóvenes nobles se preparaban para la profesión, la de Saumur se convirtió en el único custodio de la tradición ecuestre francesa. El impulso dado por el general l'Hotte, jefe de escuderos de 1864 a 1870, resultó decisivo para el prestigio de la institución donde se practica el trabajo de "escuela baja", que ejercita al caballo en su andar natural para el traer al más alto grado de regularidad - y el de "bachillerato" - que permite controlar la reunión y el impulso y dar una forma estilizada a los pasos. Los jinetes deben dominar los “saltos escolares” y los “aires elevados”. Entre estos, el courbette (el caballo se eleva hacia el cielo con las patas delanteras desplegadas), el croupade; (patada extendiendo completamente las patas traseras) y cabriolé (combinación casi simultánea de un arco y una grupa).

De militar a civil

A principios del siglo XX, cuando los tanques y la fuerza aérea reemplazaron gradualmente a los caballos en el campo de batalla, surgió la pregunta de la utilidad del Cadre Noir dentro del ejército. La institución también empieza a interesarse por las competiciones ecuestres de los Juegos Olímpicos, donde sus jinetes irán brillando poco a poco en cada una de las tres disciplinas: doma, salto y prueba. El gobierno no puede deshacerse de lo que se ha convertido con el tiempo en un verdadero patrimonio vivo de Francia. En 1972, se creó por decreto la Escuela de Equitación de Saumur, que agrupa a civiles y soldados y depende del Ministerio de Juventud y Deportes. El Cadre Noir pasa así del estado militar al estado civil.

Arte ecuestre

En 2011, la Unesco registró la equitación en la tradición francesa y el Cadre Noir de Saumur en el patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Un reconocimiento que honra un arte ecuestre hecho de discreción, investigación y complicidad entre el jinete y el caballo con una especial preocupación por la elegancia; un arte de la equitación establecido en una relación armoniosa entre el hombre y el caballo que excluye el uso de cualquier efecto de fuerza física o coacción psicológica en su educación como en su conducta. La transmisión de los saltos escolares, que en sus orígenes sirvió para obtener del caballo de guerra una perfecta sumisión y una gran maniobrabilidad, permite demostrar el valor y la solidez del caballo, pero también la excelencia del jinete. La pareja perfecta.

Bibliografía

- Una historia de los escuderos del Cadre Noir de Saumur, desde sus orígenes hasta el siglo XXI, de Jean-Pierre Tuloup. Ediciones Grandvaux, 2000.

- Una historia de la equitación francesa, de Guillaume Henry. Belin, 2014.


Vídeo: The Cadre Noir of Saumur (Junio 2021).