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Año 451, la victoria de Occidente (Alain Di Rocco)


En 451, la famosa batalla de Campos Catalaunicos pone fin a la expansión meteórica de las cacerías de Atila y sus aliados agregados durante las conquistas. Frente a ellos, una coalición sin precedentes que mezclaba pueblos galo-romanos y germánicos se instaló en la Galia. Un choque decisivo que nos relaciona Alain Di Rocco en su último trabajo: Año 451: la victoria de Occidente.

¿Qué pasó en la Galia, entre la Antigüedad y la Edad Media?

Mientras el Imperio Romano vive sus últimas décadas, la Galia galorromana abandonada por el poder imperial de Rávena sufrirá la peor de las invasiones, Atila, el señor de la guerra más formidable de todos los tiempos a la cabeza de los hunos. ¿De dónde vienen ellos? En tiempos inmemoriales, asentados en las estepas de Asia Central, sus antepasados ​​habían hecho temblar a China. Pero a mediados del siglo V, los hunos habían creado un Imperio en las llanuras de Panonia, la futura Hungría, y Atila conduciría sus terribles hordas hacia las ricas ciudades de la Galia.

Pronto la primera de estas ciudades, Divodurum, la antigua Metz, experimentará "el apocalipsis". Después de varios días de devastación en la región de Metz, los jinetes de estepa cruzaron el Argonne. Continuando su avance hacia el oeste, pronto inundaron Champagne. Durocorturum, el Reims de la antigüedad, la segunda ciudad más grande de la Galia, será sitiada. Desgastadas por los ataques vándalos de principios de siglo, las fortificaciones de Reims cedieron rápidamente. Afortunadamente para la metrópoli de Reims, las hordas abandonarán rápidamente la ciudad. Entonces, rey guerrero, Atila conducirá a sus ejércitos ante Chalons, que no cederá ante la violencia del líder huno. Haciendo honor a su reputación como centinela de Champagne, Châlons podrá prohibir a los hunos cruzar sus altos muros.

Pero, ¿cómo logrará la ciudad catalana semejante hazaña, ante esta miríada de guerreros? La falta de suministros y el entusiasmo de Atila por unirse al Loira servirán tanto a la causa Chalonnaise como a la determinación de su obispo alpino. El apetito de los jinetes esteparios no se satisfizo y continuando con sus locas carreras, los montes hunos araban las tierras de Champagne con sus pesados ​​cascos.

Meaux y Melun temblaron cuando llegó Atila. Una columna huna cruzó el Marne cerca de La Ferté sous Jouarre, otra el Sena cerca de Nogent sur Seine, antes de dirigirse hacia Gâtinais y el puente de Orleans. Nada ni ninguna fuerza parecía capaz de detener la oleada de jinetes de la estepa que descendía sobre el país galo-romano. ¿Cómo podemos detener al maestro de la devastación? ¿Qué sería de la ciudad de Orleans?

La batalla de los Campos Catalaunicos, choque de mundos

Sin embargo, un general, respondiendo al nombre de Flavio Aecio, "el último romano", como lo llamarían más tarde, salvaría la Galia, poniendo fin a Atila.

¿Cómo puede tener éxito en tal desafío, cuando el emperador Valentiniano III le rechaza las legiones de Italia? ¡Con qué fuerzas podrá repeler a los ejércitos de Atila, que suman decenas de miles de guerreros, aún más experimentados, aún más feroces, cuando su ejército de campaña apenas contaba con cinco mil! ¡Tal desproporción de la mano de obra no podía otorgarle la victoria! Pero no fue sin contar con el genio diplomático de Aecio. Por orden suya, muchos mensajeros cruzarán la Galia para encontrar una alianza. ¿Pero alianza con quién, con qué fuerzas capaces de frenar el terrible avance de las "hordas de las tinieblas"? ¡Quizás los alemanes, los francos o los visigodos! Estas tribus de miles de guerreros, contra quienes Aecio había combatido una vez, pero cuya misericordia les otorgó tierras para establecer reinos. ¿Cuál de estas tribus responderá al llamado del general?

Así en este año 451 nació una vasta coalición y tras la batalla que se opuso a los príncipes de la tierra, esta colosal batalla de los campos catalaunicos, se salvó el "mundo". La Galia, entonces, supo recobrar cierta serenidad, antes de entrar en una nueva era, la Edad Media, que la conducirá a un nuevo país: Francia y su nuevo "pastor" Clovis.

La crónica histórica: El año 451, la Victoria de Occidente, nos presenta, en un contexto de invasión huna, la Galia desde el final de la Antigüedad hasta el comienzo de la Edad Media. ¿Quién la salvará del peligro huno? ¿Quién tomará las riendas del poder tras la desaparición de los mandamientos romanos? Tantas preguntas que sientan las bases de un nuevo país: Francia.

Año 451, la victoria de Occidente, de Alain Di Rocco. Ediciones Beaurepaire, 2018.


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